Uzbekistán prepara el juego con Colombia
A diferencia del ambiente mediático que rodea a la selección Colombia, Uzbekistán ha optado por la discreción en la antesala de su histórico debut mundialista. El combinado asiático, que enfrentará a la Tricolor este miércoles en el estadio Azteca, concentra desde hace varios días en Atlanta (Estados Unidos) donde instaló su campamento base.
Los dirigidos por Fabio Cannavaro entrenan en el moderno Children's Healthcare of Atlanta Training Ground, sede deportiva del Atlanta United de la MLS. La delegación arribó el 10 de junio y utilizará el complejo durante toda la fase de grupos del Mundial. El lugar cuenta con seis campos reglamentarios, gimnasios de última generación y áreas exclusivas para recuperación física.
La preparación comenzó incluso antes de viajar a Norteamérica. Durante tres semanas, Cannavaro reunió a un grupo ampliado de 40 futbolistas en el Centro Nacional de Fútbol de Tashkent, donde realizó trabajos tácticos y partidos de práctica a puerta cerrada frente a equipos de la liga local. El objetivo era consolidar automatismos defensivos y definir la lista definitiva para la Copa del Mundo.
Lo que se ha trabajado en entrenamientos
Ya en territorio estadounidense, los entrenamientos han estado enfocados en reforzar el bloque defensivo y perfeccionar las transiciones rápidas al ataque. El cuerpo técnico considera que la disciplina táctica será fundamental para competir ante selecciones con mayor jerarquía individual, como Colombia y Portugal. La idea es un equipo corto entre líneas, intenso en la marca y con capacidad para explotar los espacios mediante el contragolpe.
El último ensayo dejó señales alentadoras. Aunque cayó 2:1 frente a Países Bajos en Nueva York, Uzbekistán mostró orden y capacidad de resistencia. Los neerlandeses necesitaron dos cobros desde el punto penal para quedarse con la victoria, una actuación que en la prensa uzbeka fue interpretada como una demostración de que el equipo puede competir de igual a igual frente a rivales de primer nivel.
Cannavaro ha insistido en quitarle presión a sus dirigidos. "No tenemos nada que perder. Incluso sumar un punto sería un gran logro", señaló recientemente el técnico italiano, campeón del mundo como jugador en 2006. Bajo ese discurso, Uzbekistán afrontará el primer Mundial de su historia con una mezcla de ilusión y pragmatismo.
Para Colombia, el debut aparece como una obligación. Para Uzbekistán, en cambio, representa la oportunidad de escribir la página más importante de su fútbol. Y para lograrlo, los "Lobos Blancos" apuestan a una receta sencilla: orden, sacrificio y la convicción de que los sueños también pueden construirse desde el anonimato.
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