Se vienen las elecciones...¿y para el deporte qué?

Hoy los colombianos acudirán a las urnas en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, un proceso en el que los aspirantes a la Casa de Nariño han presentado visiones distintas sobre el futuro del país.


Aunque el debate ha estado dominado por temas como seguridad, economía y reformas sociales, el deporte también aparece como un eje transversal en varias de las propuestas, especialmente en lo relacionado con inclusión social, salud pública y desarrollo regional.


En el caso de Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, su programa se articula alrededor de la ampliación de derechos sociales y el fortalecimiento de la inversión pública. En materia deportiva, su enfoque se asocia principalmente a la promoción del deporte como herramienta de transformación social, el acceso gratuito a escenarios deportivos en zonas vulnerables y el impulso a programas comunitarios para niños y jóvenes, en línea con su apuesta por la reducción de desigualdades y la inclusión territorial.


Por su parte, Abelardo de la Espriella ha planteado un enfoque más centrado en el orden, la seguridad y la recuperación institucional del país. En lo deportivo, sus propuestas suelen vincularse a la recuperación de espacios públicos seguros para la práctica del deporte y a la inversión en infraestructura como parte de una estrategia de “reconstrucción social”, aunque su programa no ha profundizado ampliamente en políticas deportivas específicas más allá del componente de seguridad ciudadana.


La candidata Paloma Valencia, respaldada por sectores tradicionales de la derecha, ha insistido en un modelo de fortalecimiento institucional y eficiencia del gasto público. Dentro de ese marco, el deporte se entiende como una herramienta de prevención del delito y promoción de hábitos saludables, con énfasis en alianzas público-privadas para mejorar escenarios deportivos y apoyar el alto rendimiento, aunque sin una expansión significativa del gasto estatal directo en el sector.


Otros aspirantes como Sergio Fajardo han mantenido una línea programática centrada en la educación, la innovación y la transparencia en la gestión pública. En su visión, el deporte se integra al sistema educativo como un componente clave de formación integral, con prioridad en infraestructura escolar, jornadas deportivas y el fortalecimiento de competencias en regiones apartadas, buscando reducir brechas de acceso entre zonas urbanas y rurales.


El denominador común 


En términos generales, los programas de gobierno coinciden en reconocer el deporte como una herramienta de cohesión social, prevención de violencia y promoción de salud pública. Sin embargo, las diferencias aparecen en el grado de intervención del Estado: mientras algunos candidatos proponen mayor inversión pública directa y programas comunitarios, otros apuestan por modelos mixtos con participación privada y focalización del gasto.


A ello se le suma un tema no menos importante: buena parte del ideario de los candidatos se concentra en el papel social del deporte, pero poco (por no decir nada) contempla el tema del alto rendimiento, algo que se ha notado en las últimas dos ediciones de los Juegos Olímpicos.


Así, el componente deportivo, aunque no es el eje central de la contienda electoral, sí refleja las distintas visiones de país que estarán en juego este domingo: desde un Estado más activo en la inclusión social a través del deporte, hasta enfoques más orientados a la seguridad, la infraestructura y la participación del sector privado en el desarrollo de la actividad física.








Comentar este Post