Proyecto Páramos del Macizo y sus importantes avances
Tras cuatro años de ejecución, el proyecto Páramos Macizo cerró su ciclo en Huila, Cauca y Valle del Cauca con resultados orientados a la conservación de los ecosistemas de páramo y la implementación de modelos productivos sostenibles para las comunidades campesinas.
En el Huila, 76 familias ubicadas en áreas cercanas a complejos de páramo participaron en procesos de reconversión productiva mediante sistemas silvopastoriles y cultivos de fríjol y maíz, buscando disminuir el impacto de actividades agropecuarias sobre estos territorios estratégicos.
En total, el proyecto desarrolló intervenciones de producción sostenible en 642 hectáreas y adelantó acciones de restauración ecológica activa y pasiva en 2.889 hectáreas de zonas colindantes con ecosistemas de páramo, con el objetivo de fortalecer la conectividad ambiental y proteger servicios ecosistémicos.
La estrategia fue liderada por el Fondo Francés para el Medio Ambiente Mundial (FFEM), ONF Andina, la CAM, la CVC, la CRC, el PNUD y entidades territoriales de los departamentos participantes.
Entre las familias beneficiadas está la de Moisés Moriones Astáiz, campesino de la vereda Campoalegre, en La Argentina, quien resaltó el impacto de las capacitaciones recibidas durante el proyecto. Según explicó, los procesos formativos estuvieron enfocados en ganadería sostenible, manejo administrativo y productividad de las fincas.
El director general de la CAM, Camilo Augusto Agudelo Perdomo, señaló que el proyecto fortaleció la protección de áreas claves para la regulación hídrica en la cuenca alta del río Magdalena y promovió prácticas de manejo sostenible del territorio.
“El proyecto contribuye a la conservación de la biodiversidad y mejora las condiciones de suelo y cobertura vegetal, fundamentales para garantizar la calidad y regulación del recurso hídrico”, afirmó.
El directivo recordó además que el Huila cuenta actualmente con 111.000 hectáreas de páramo conservadas, de las cuales el 95 % hacen parte de áreas protegidas.
Por su parte, Juan Pablo Puentes Lemus, director técnico de ONF Andina, indicó que uno de los principales aprendizajes fue la necesidad de combinar la conservación ambiental con alternativas económicas que permitan mejorar la calidad de vida de las familias campesinas.
Como legado, el proyecto dejó la plataforma Forland, una herramienta digital colaborativa que permitirá integrar información ambiental de diferentes entidades y fortalecer la toma de decisiones sobre los complejos de páramo del Macizo Colombiano.
Desde la autoridad ambiental del Huila se advirtió que continúan los desafíos relacionados con la expansión de la frontera agrícola y la recuperación de zonas degradadas alrededor de los páramos.
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