Ex jefe de Nairo Quintana...ahora es panadero

La desaparición de un equipo ciclista profesional no solo obliga a los corredores a buscar nuevas oportunidades. También cambia radicalmente la vida de quienes estuvieron al frente de esas estructuras. Ese es el caso de Emmanuel Hubert, exmánager del Arkéa-B&B Hotels, formación francesa que dejó de existir a finales de 2025 y que durante años llegó a competir en la máxima categoría del ciclismo mundial. Quien durante una época manejó presupuestos millonarios y estuvo al frente de figuras como Nairo Quintana, hoy lleva una vida completamente diferente.

Hubert, de 56 años, dirigió la estructura desde 2014 y durante el último periodo de existencia del equipo intentó encontrar alternativas para garantizar su continuidad, pero finalmente no lo consiguió. Ahora vive en Córcega, donde en junio inauguró su propio café. Su rutina dista mucho de la que tenía durante los años en el ciclismo profesional: cada mañana debe preparar alrededor de 200 baguettes y croissants y atender un establecimiento que abre de 7:00 a 14:30 y de 17:30 a 21:00. “No estoy en la cárcel, pero cada día tengo que trabajar”, explicó en declaraciones recogidas por Ouest-France.

El negocio ofrece café, comida rápida, productos para llevar, zumos, vinos, quesos corsos y embutidos, además de productos de primera calidad. Hubert reconoce que no es una actividad sencilla, pero asegura que le permite mantenerse ocupado y recuperar un equilibrio familiar después de años dedicados prácticamente por completo al ciclismo. “No quería estar ocioso. Sé por qué me levanto cada mañana”, afirmó. También admite que extraña su antigua profesión: por primera vez en mucho tiempo pasó el mes de julio en casa y no estuvo pendiente del Tour de Francia. “Lamento no seguir involucrado en el ciclismo”, reconoció.

'Puyas' al negocio del ciclismo

El excmánager del Arkéa también aprovechó para cuestionar el modelo económico que actualmente sostiene al ciclismo profesional. A su juicio, las estructuras pequeñas o tradicionales tienen cada vez más dificultades para competir con los grandes proyectos respaldados por enormes compañías. “Solo sobrevivirán los grandes, las enormes empresas con mucho personal, como Decathlon-CMA CGM. Hoy en día, ¿qué empresa puede llegar y aportar diez o veinte millones así?”, planteó. Para Hubert, los derechos de patrocinio tradicionales ya no son suficientes y quienes no logren adaptarse al nuevo escenario económico estarán condenados a desaparecer.

Pese al duro desenlace de su carrera, Hubert asegura que intenta mirar hacia adelante. “Luché por salvar al equipo, pero no lo logré, y mi carrera ciclista ha terminado”, admitió. Ahora encuentra en su negocio una nueva razón para levantarse cada día y reconoce que la vida que llevaba en el ciclismo profesional no era completamente representativa de la realidad cotidiana. “Lo que viví en el ciclismo no era la vida real en cierto modo, pero fue agradable. Después… te olvidan enseguida”, concluyó el hombre que durante años estuvo detrás de una de las estructuras que tuvo entre sus filas al colombiano Nairo Quintana.








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