El Huila y su compromiso con el oso andino

Con los primeros registros en cámaras trampa hace más de 15 años, el departamento del Huila inició un proceso que hoy lo consolida como un referente nacional en la investigación y conservación del oso andino (Tremarctos ornatus), una de las especies más emblemáticas de los ecosistemas altoandinos.


Lo que comenzó como un ejercicio de identificación se transformó en una estrategia integral de monitoreo y conservación, impulsada por la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), en articulación con comunidades campesinas y organizaciones ambientales.


En el marco del Día Internacional de la Protección de los Osos, la CAM destacó los avances obtenidos en la protección de la especie. “Los registros reproductivos confirman que el Huila ofrece condiciones óptimas para la permanencia del oso andino. Además, el monitoreo participativo con comunidades ha sido clave en esta labor”, explicó Katherine Arenas, bióloga de la entidad.


Hasta la fecha, en el Huila se han identificado 217 individuos, equivalentes al 3,6 % de la población nacional, a partir de un sistema de monitoreo robusto que involucra a 22 organizaciones ambientales. Las cámaras trampa han permitido además registrar 8.500 avistamientos, incorporados a la base de datos de biodiversidad.


El trabajo ha revelado que el oso de anteojos habita en 19 municipios del departamento, con un núcleo principal en San Agustín, donde se han documentado cuatro eventos reproductivos en vida silvestre. Los datos muestran desplazamientos de más de 30 kilómetros entre estaciones, lo que evidencia la necesidad de fortalecer los corredores biológicos y garantizar la conectividad ecológica.


“Registrar reproducción en vida silvestre es señal de que existen hábitats saludables, alimento suficiente y coberturas boscosas adecuadas. Son resultados alentadores que demuestran la efectividad del trabajo comunitario y científico”, concluyó Arenas.








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