Apicultura y biodiversidad se unen en el Huila
La apicultura se consolida como una alternativa productiva y de conservación en diferentes comunidades del Huila. En la vereda El Chapuro, en Neiva, esta actividad lleva más de diez años y pasó de contar con 12 colmenas a 22, mientras sus habitantes fortalecen una iniciativa que genera oportunidades económicas y, al mismo tiempo, contribuye a la protección de los ecosistemas.
En este contexto, 27 apicultores de Neiva, Rivera y del resguardo indígena Tama Dujos del Caguán Paniquita participan en un proceso de Reconocimiento de Aprendizajes Previos (RAP), desarrollado por la CAM y el SENA. La estrategia busca certificar conocimientos adquiridos a través de la experiencia y fortalecer las competencias de quienes trabajan en la producción apícola dentro del área de influencia del POMCA del río Las Ceibas y otros directos al Magdalena.
Las evaluaciones incluyen competencias relacionadas con la cosecha de miel y cera, el establecimiento de apiarios y su manejo. Las actividades prácticas se realizan en diferentes puntos de Neiva y Rivera, donde los participantes deben demostrar sus conocimientos y habilidades directamente en campo. De acuerdo con el SENA, el proceso permitirá avanzar hacia la certificación como Operarios de Producción Apícola.
La iniciativa también busca consolidar los proyectos asociativos que reciben acompañamiento de la CAM, entidad que ha entregado equipos e incentivos para promover productos no maderables del bosque. Para Javier Cardozo, profesional de la corporación, la certificación permitirá fortalecer las capacidades de los apicultores y contribuir a la aplicación de buenas prácticas en una actividad vinculada con la conservación de la cuenca.
Además del componente productivo, el proceso incorpora los conocimientos tradicionales de las comunidades indígenas. Esmeralda Quiroga Páez, integrante de la comunidad Tama Dujos del Caguán Paniquita, señaló que la apicultura y la meliponicultura hacen parte de saberes transmitidos entre generaciones y que el trabajo con abejas nativas también ha permitido recuperar conocimientos entre los jóvenes. Así, la iniciativa combina formación, producción y conservación de la biodiversidad huilense.
Comentar este Post